COMPAÑEROS-CONSEJOS

  • En mates la gen­te hace mucha piña. Ayu­dar a tus com­pa­ñe­ros y que te ayu­den cuan­do lo nece­si­tes es pre­cio­so (y te sal­va­rá de algún apuro).
  • Muchas veces estu­diar mate­má­ti­cas en gru­po es mejor que hacer­lo solo. Tener muchos pun­tos de vis­ta sobre la reso­lu­ción de un pro­ble­ma ayu­da bas­tan­te a com­pren­der­lo bien e inclu­so expli­car­lo a los demás hace que tú mis­mo lo refuerces.
  • Es bue­na idea bus­car un núcleo de amis­tad y un ambien­te en el que refor­zar­se y poten­ciar­se mutua­men­te  ya que, en los momen­tos duros, que siem­pre lle­gan y nadie está exen­to, ese gru­po es el que te pue­de sos­te­ner e impul­sar­te a seguir. Y esto es recíproco.
  •  No hay que limi­tar­se a la gen­te de tu cla­se o tu gru­po. Hay gen­te muy guay en la uni­ver­si­dad, aun­que no la veas en clase.
  • La uni­ver­si­dad cuen­ta con muchos gru­pos de acti­vi­da­des para hacer y aprender.

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