Posicionamientos

Posicionamiento sobre másteres de secundaria

La situa­ción de la ense­ñan­za de las mate­má­ti­cas ha sido siem­pre para la Aso­cia­ción Nacio­nal de Estu­dian­tes de Mate­má­ti­cas una cues­tión fun­da­men­tal. En la actua­li­dad, se están dan­do dos fenó­me­nos apa­ren­te­men­te con­tra­dic­to­rios: a pesar de que cada vez hay más gra­dua­dos y gra­dua­das en estu­dios rela­cio­na­dos con las mate­má­ti­cas, el aumen­to de la deman­da de pro­fe­so­ra­do gene­ra que se que­den pla­zas sin cubrir.

Hay varias razo­nes que, cree­mos, pue­den expli­car este hecho. Por una par­te, la difi­cul­tad de obte­ner una pla­za fija como docen­te (más­ter y opo­si­cio­nes, en las que la anti­güe­dad jue­ga en con­tra de quien se aca­ba de gra­duar) no se ve refle­ja­da en el sala­rio, en com­pa­ra­ción con lo que se pue­de ganar en la empre­sa pri­va­da. A esto hay que sumar la difi­cul­tad para obte­ner pla­za en la espe­cia­li­dad de mate­má­ti­cas del más­ter de for­ma­ción del pro­fe­so­ra­do, al cual pue­den acce­der per­so­nas con una menor for­ma­ción mate­má­ti­ca por el úni­co moti­vo de tener una mejor nota media.

Ade­más, la visión de las mate­má­ti­cas en la actua­li­dad supo­ne una barre­ra adi­cio­nal. La labor de docen­te de ins­ti­tu­to inclu­ye tam­bién luchar con­tra la noción, sor­pren­den­te­men­te acep­ta­da por par­te de la socie­dad, de que el anal­fa­be­tis­mo mate­má­ti­co es algo nor­mal, y que la com­pren­sión de las mate­má­ti­cas se debe al talen­to natu­ral y no al tra­ba­jo dia­rio.

A esto hay que sumar que los cono­ci­mien­tos en mate­ria de mate­má­ti­cas de los alum­nos son defi­cien­tes, pues se basan en la repe­ti­ción de algo­rit­mos para resol­ver pro­ble­mas en lugar de en la com­pren­sión y crea­ti­vi­dad típi­cas de las mate­má­ti­cas.

Por todo lo ante­rior, des­de la ANEM pre­sen­ta­mos las siguien­tes pro­pues­tas:

  1. Ase­gu­rar que las mate­má­ti­cas las impar­ten quie­nes las han estu­dia­do. Para ello, se debe­ría garan­ti­zar el acce­so prio­ri­ta­rio al más­ter de for­ma­ción del pro­fe­so­ra­do con espe­cia­li­za­ción en mate­má­ti­cas a quie­nes hayan cur­sa­do estu­dios supe­rio­res de mate­má­ti­cas, esta­ble­cien­do ade­más un míni­mo de cré­di­tos cur­sa­dos en asig­na­tu­ras de mate­má­ti­cas para las pla­zas res­tan­tes.
  2. Pro­mo­ver que, en las opo­si­cio­nes para pla­zas de pro­fe­so­ra­do de mate­má­ti­cas, sea nece­sa­rio haber cur­sa­do la espe­cia­li­dad de mate­má­ti­cas del más­ter, o que al menos supon­ga una mayor pun­tua­ción en el bare­mo.
  3. Fomen­tar el papel de la docen­cia entre el estu­dian­ta­do de gra­do, ofre­cien­do la posi­bi­li­dad de cur­sar asig­na­tu­ras opta­ti­vas de didác­ti­ca de las mate­má­ti­cas, e inci­dien­do en las opcio­nes de seguir desa­rro­llan­do una carre­ra de inves­ti­ga­ción inclu­so cuan­do se tra­ba­ja en un ins­ti­tu­to.
  4. Aumen­tar el núme­ro de pla­zas ofer­ta­das para cur­sar el más­ter cuan­do sea nece­sa­rio, evi­tan­do que actúe de cue­llo de bote­lla para quie­nes quie­ren dedi­car­se a la docen­cia.
  5. Ase­gu­rar el cono­ci­mien­to de los con­te­ni­dos curri­cu­la­res de la ESO, Bachi­lle­ra­to y For­ma­ción Pro­fe­sio­nal median­te una asig­na­tu­ra de carác­ter obli­ga­to­rio en el pro­pio más­ter que nive­le estos cono­ci­mien­tos en los futu­ros docen­tes.

Des­de la ANEM con­si­de­ra­mos, igual­men­te, que una refor­ma de este tipo no pue­de salir ade­lan­te sin el con­sen­so entre todos los acto­res impli­ca­dos. Por ello pro­po­ne­mos final­men­te cons­ti­tuir un gru­po de tra­ba­jo en el que ten­gan repre­sen­ta­ción los coor­di­na­do­res de los más­te­res de edu­ca­ción secun­da­ria, las fede­ra­cio­nes de pro­fe­so­res, las socie­da­des dedi­ca­das a la ense­ñan­za de mate­má­ti­cas y el pro­pio estu­dian­ta­do. El obje­ti­vo de este gru­po debe ser pre­sen­tar una pro­pues­ta sóli­da y uni­fi­ca­da con el apo­yo de todos los sec­to­res que per­mi­ta dar solu­ción a los pro­ble­mas pre­sen­ta­dos, y asen­tar unas bases que mejo­ren la for­ma­ción de la pró­xi­ma gene­ra­ción del pro­fe­so­ra­do de mate­má­ti­cas.

Mála­ga, a 23 de febre­ro de 2019